Cartel anunciador del VII Rezo del Santo Rosario con la Imagen de la Virgen del Rosario de Coria del Río

SEVILLA, a 28 de Septiembre de 2019

Al Rosario de la Aurora tocan 

Campanas de plata, lenguas de cristal;

en el cielo se alquilan balcones 

por ver tu Rosario, Reina celestial.

                                                             (Padre Tarín)

Ntra. Sra. del Rosario, 1890

Aunque todo parece indicar que existía ya en torno a la segunda mitad del siglo XVI una devoción a la Virgen del Rosario, figurando en un retablo mediano e imagen en un inventario antiguo de la Parroquia de Santa María de la Estrella, no se erige formalmente la Hermandad hasta 1657 en el que el Provisor del Arzobispado de Sevilla aprueba unas Constituciones redactadas dos años antes por el Fraile Dominico Juan Vidal, del Convento de Regina Coeli, que la funda como Cofradía en nombre del Prior de San Pablo. Regía por entonces la Diócesis el dominico Fray Pedro de Tapia, que realizó una importante labor para  propagar la devoción.

Estas Reglas son muy interesantes y bastantes originales. Se comprenden de trece constituciones, cuyos principales puntos de interés son los siguientes: Es una corporación abierta a hombres y mujeres sin limitación de número(1ª), se hace especialísimo hincapié en la obligación de los cofrades de rezar el Santo Rosario (al que se denomina repetidamente también como Salterio) completo al menos una vez a la semana, pudiendo aplicarse también a los difuntos a quienes debe inscribirse en la Cofradía (2ª – 4ª), hay una reflexión constante sobre la importancia de la comunión espiritual e incluso material entre los cofrades no ya de la corporación local, sino a nivel universal (5ª), se impone la conmemoración de los cofrades difuntos con aniversarios y misa  de réquiem (6ª – 7ª) y se establecen dos grandes fiestas, la anual en octubre, en su festividad y otra mensual, el tercer domingo, a la que deben asistir los cofrades con velas en las manos(8ª-9ª). También se fija la composición de la Mesa de Gobierno: Prioste, dos Alcaldes, cuatro Diputados y dos Mayordomos, donde el Prioste es el cargo principal, que se encarga de la administración de los bienes y repartir las demandas entre los cofrades.(1) 

Conocemos su vida muy activa en los siglos XVIII  y XIX, además de contar con rico patrimonio de tierras y ganado todo ello destinado para honra y gloria de Nuestra Señora del Rosario.

En el año 1712-1713,  era su mayordomo D. Antonio Fernández Corona, y en 1714 D. Rafael Sánchez.

Poseía esta Hermandad por bienes propios, algunas tierras y diferentes cabezas de ganado, todo ello destinado para el culto a Nuestra Señora del Rosario.

Poseía también otras fanegas de tierras y 3/5 de sembradura e secano, de tercera calidad, en el lugar llamado Algarrovillo, más adelante del Calvario, distante como de una carrera de caballo de esta población. Estaba arrendada esta tierra en doce reales  a un Colono Seglar.

Para demostrar la piedad que había en ella, podemos decir que durante el año 1715 en adelante, salía todos los días del año, el Rosario vespertino, recorriendo entre salmos y ruegos las calles de la población.

En 1735 solicita licencia para labrar capilla “en el porche de dicha Iglesia Parroquial zerca del zimenterio que hace frente al río”, aunque en el expediente consta la no aprobación.

La primitiva imagen de la Virgen del Rosario, estaba situada en el muro lateral de la nave de la Epístola, sobre un camarín obra realizada en el siglo XVIII, de autor anónimo.      

En un inventario  de 1851 figura el altar con las imágenes de la Virgen  y el Niño, la primera con ráfaga, corona y media luna de plata y el niño con potencias y mundo de lo mismo. En el retablo se veneraban también la efigie de Santo Domingo y Santo Tomás. La capilla contaba también con una lámpara y dos arañas de plata.  

En otro interesante inventario realizado por el Párroco D. José Tejero Bastante, consta la existencia de dos oleos de Ntra. Sra. del Rosario situado, uno en el Altar de la Virgen del Rosario y otro en la entrada a la Sacristía.

No obstante, padeció crisis a comienzos  del siglo XX y en 1931 perdió la imagen primitiva y gran parte de sus enseres en los tristes sucesos previos a la Guerra Civil.

En  el pasado siglo XX  con la hermandad extinguida, el culto a la Virgen del Rosario, sigue celebrándose cada año, no dejándose de celebrar  pues en la Parroquia desde mediados del siglo XVI siempre ha existido una imagen con la advocación del Rosario.

Al Rosario de la Aurora tocan 

Campanas de plata, lenguas de cristal;

en el cielo se alquilan balcones 

por ver tu Rosario, Reina celestial.

Ntra. Sra. del Rosario, magnífica obra de Antonio Castillo Lastrucci, 1934.

Fuente. Consejo de Hermandades y Cofradías de Coria del Río


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