Sevilla. a 31 de octubre de 2020

Un buen día, siendo niño,  descubrí las ondas de la radio y una voz profunda que hizo enamorarme de la Semana Santa. Era la de Agustín Navarro, que desde la calle Aponte, con su voz aterciopelada, recitaba sus versos a las imágenes benditas de nuestros Titulares, esos que el pueblo sencillo lleva en su corazón, por los que nacen los sentimientos más profundos y que EL GRAN MAESTRO de las Ondas, nacido en la calle Feria de Sevilla, supo transmitirnos y engancharnos de esa manera tan particular a un transistor .

Corrían los años 70  o principios de los  80 y una voz popular inundaba las calles sevillanas al compás de los sones de tambores y cornetas. Era capaz con su verbo y esa dicción tan peculiar, de dejarte, como se suele decir, «la oreja pegada a la radio». Esa mítica voz con la que nos  transportaba a sus calles, a sus barrios, con la forma más sensible de decirle cosas bonitas a una ciudad como Sevilla. La que te embrujaba, la que como decía Paco Palacios “ El Pali “  te transformaba envuelta en  piropos, lágrimas, inciensos y oraciones a la ciudad que te vio nacer y con la que D. Agustín Navarro, con su forma de locutar la vida te hacía enloquecer,  la que él convertía en niña mimada porque derramaba sevillanía  en cada poro de su piel.

Por eso, mi Querido Maestro, en este  Viernes 30 de Octubre de nuestro Señor Jesucristo, de este año maldito de la pandemia del COVID 19, me toca en estas líneas  deperdirme de ti,  del que fue mi Maestro y mi Amigo. Pero no lo quiero  hacer con un adios, sino  con un hasta  siempre, porque  siempre permanecerás en mí y en mi memoria y en  la de muchos sevillanos y andaluces, que un buen día tuvimos la dicha de conocerte y de  trabajar codo con codo contigo.

Repasando los  archivos de mi alma, aquel sueño de niño un buen día se cumplió, y fue de tu mano. Por casualidades de la vida, la fortuna quiso que nos conocieramos  en aquella Alameda de Hércules, junto a la academia de «Realito» y que desde aquel día ya el destino  dispuso que no nos separaramos y viviéramos a través de las ondas etapas muy felices, Entonces descubrí  a una gran persona y un mejor amigo. Viene a mi memoria esos días  en  MAS RADIO 91,6 fm, en los que vivimos  momentos inolvidables, como los de aquella madrugada de las carreras y la estampida que me mandaste  a locutar detrás de la Virgen del Calvario,  o hasta llevarle el desayuno al bueno de Romo Soriano en la Catedral,  mientras  tú contabas desde el balcón de Sierpes lo que estaba pasando en Sevilla. Muchos son los momentos vividos junto a ti,  Agustín,  Mi Maestro , Mi Amigo .

Hoy,  me quedo con tu última entrevista en mi emisora de radio en Onda Corazón,  esa que guardaré  siempre en mis archivos, pero sobretodo en mi corazón y  que dejo  aquí al final de este artículo  como testimonio para la posteridad. Fue una tarde  en Mairena del Aljarafe, junto a David Niebla y Juan Antonio Prior, y en la que nos contabas como fueron tus comienzos. Nos  decías como con 8 años te matriculaste en la escuela de comercio, como más tarde, hiciste un año de meritorio en Radio Vida, donde te codeaste con todos los grandes de aquella época, para recalar en la “ LA VOZ DEL GUADALQUIVIR “ , de ahí, a RADIO CADENA ESPAÑOLA y a RADIO NACIONAL DE ESPAÑA.

Revivo ahora esas largas tardes en tu casa de Castilleja de la Cuesta,  cuando me contabas las miles de anécdotas que te ocurrieron a lo largo de tu vida. Hoy,  Maestro,  te has ido y a mí sólo me queda rendirte este pequeño homenaje para que sepas que siempre permanecerás en mi corazón.  Hoy, sigo tus enseñanzas y predico tu verbo a todos mis pupilos que pasan por mi emisora de radio, porque  un buen día me hiciste sentir la radio como nadie lo hizo y de ti nació mi slogan «SIENTE LOS LATIDOS DE TU CORAZÓN», que tan a gala llevo, pues si no  sientes  lo que vives, jamás llegarás a conectar con el público, me decías.   Me hiciste amar la radio como la amabas tú y por ello cada día procuro poner en mis palabras el sentimiento que tú  me inculcaste y que tanto enamoró a Sevilla y a toda España. El mundo de las cofradías está hoy de luto porque se ha ido un grande, porque nadie como tú, Maestro, recitó  el transitar por  Sevilla de nuestras Sagradas Imágenes, porque nadie nubló los ojos de muchos sevillanos al  ver pasar  la Macarena,  ni  sintió el silencio profundo del caminar del Gran Poder, sino con tus palabras

Hoy, te has ido y los plumeros blancos macarenos como Pepe Hidalgo te  habrán abierto  la puerta  del cielo  para decirte «pase Usted Maestro , que a mano derecha tienes a la Bendita Madre de la Esperanza» , esa a la  que con tus versos  Sevilla supo rezar. Da igual que sea Macarena o de Triana,  del Porvenir o del  centro, pues  nos hicistes vibrar, con aquel «carcelero no vengas a buscarme» o  con «mañana por la mañana será tarde», porque mejor que tú no recitó el evangelio nadie, porque eras el sentir de una voz.

Me despido de ti , con este «hasta  siempre»,  MI GRAN MAESTRO, MI AMIGO, Agustín Navarro Arias. Recítale  bajito esta mañana al oído a  la Esperanza, como solo tú sabes  hacerlo,  para que su esperanza  llegue pronto a nuestras calles, a tu amada Sevilla.

Gracias por todo, Agustín .

https://www.ivoox.com/entrevista-al-gran-maestro-radio-agustin-audios-mp3_rf_47430225_1.html

Por JAVIER SERRATO

Director gerente del grupo empresarial Brand Leader Comunicacion SLU.

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