Logotipo del 400 aniversario de Archicofradía del Socorro de Antequera

MÁLAGA A 6 DE OCTUBRE DE 2019

Ha sido presentado el logotipo del 400 aniversario de Archicofradía del Socorro de Antequera.

Su historia se remonta a 1527 cuando los frailes Terceros fundaron en Antequera, en su barrio del Portichuelo, una cofradía con el título de Jesús Nazareno, que todos los años procesionaba en las mañanas del Viernes Santo.

Al poco tiempo compraron los cofrades el sitio para su capilla.
Sucedió que al establecerse los P.P. Dominicos en la ciudad, con fecha 24 de Agosto de 1586, en virtud de un privilegio de S.S. Pío IV, en el que les facultaba a agregar a sus iglesias todas las cofradías del nombre de Jesús, entablaron un pleito con la cofradía de Jesús Nazareno reclamándola para sí, lo que realmente consiguieron a la altura del año 1617, haciéndose cargo de los enseres cofradieros y dando por terminados los días de la misma.

Ello no fue inconveniente para que a los tres años, la Santa Sede facultase el establecimiento de otra cofradía en la misma iglesia, con distinto nombre, pero con los mismos cofrades y frailes Terceros y que tomó por nombre de la Santa Cruz en Jerusalén, Jesús Nazareno y Nuestra Señora del Socorro.

Sus primeros Estatutos fueron aprobados por el Iltmo. Sr. Luis Fernández de Córdoba, Obispo de Málaga, con fecha 21 de Febrero de 1620.
A partir de entonces, habida cuenta de que la cofradía perjudicada se reorganizó con otro nombre al poco tiempo, comenzó la denominación de “La de arriba” y “La de Abajo”, dada su posición descendente y ascendente en la topografía de la ciudad.


Por lo que hace a la cofradía de la Santa Cruz en Jerusalén, se halló unida a la del Santísimo Sacramento de la parroquia del Salvador , ubicada en las inmediaciones del patio de armas del castillo y que con posterioridad pasó a la iglesia de San Miguel, permaneciendo este hermanamiento hasta su fusión en la última década del siglo XX.

La cofradía de la Santa Cruz en Jerusalén nació bajo el patrocinio de la Santa Sede, mereciendo su aprobación y privilegios a lo largo de su trayectoria evangélica, estando considerada como cosa suya por los Pontífices Paulo V y Gregorio XIV, quienes por Bulas Apostólicas conceden a sus cofrades indulgencias y concesiones en favor de la Iglesia de Santa María de Jesús, tierra de Antequera.

Durante los siglos XVII y XVIII la Cofradía vive momentos de gran esplendor, debido a que entre sus cargos de mayor relevancia siempre se encontraban importantes personajes de la ciudad.


En el siglo XIX, con la Desamortización de Mendizabal por la que se disolvían todas las Ordenes Religiosas, a excepción de las creadas para la beneficencia pública, la iglesia de Santa María de Jesús pasó por serios peligros de incautación que se vieron salvados gracias a la fortaleza y constancia de los cofrades.

– Suprimidas las cofradías, estas no podían seguir funcionado legalmente, prolongándose esta situación hasta la restauración monárquica del Rey Alfonso XII en 1874.

No obstante, mucho antes, la Cofradía logró su restauración jurídica, en
virtud de un Real Decreto de S.M. La Reina Isabel II promulgado en 1861 en cuyo año fue nombrada Hermana Mayor de la de la Santa Cruz en Jerusalén y de María Santísima del Socorro.


Su Santidad Pío IX otorgó a través de dos Breves Pontificios dos concesiones de indudable interés para la Cofradía. El primero asociando a la iglesia de Santa María de Jesús de Antequera, a la Basílica del Salvador, también de San Juan de Letrán en Roma, fechado en 19-XII-1876. En virtud del segundo,en el año 1877, concedió el Título y Prerrogativa de Archicofradía a la misma.


En el siglo XX, la Archicofradía pasó por altibajos, reflejo de todos los acontecimientos vividos en España, siendo lógicamente en los años treinta cuando la Cofradía padece gran desconcierto e importantes pérdidas en su patrimonio, destacando también como adversos los años sesenta en los que dentro de la misma se produce un gran decaimiento que hace pensar en su extinción hasta que en 1969 se produjo una importante renovación en su Junta Directiva, encabezada por D. Gonzalo Ruiz Rojas, en la que se dio entrada a una serie de personas de diversa índole social y edad, que hicieron que el Viernes Santo de ese año y tras diez años sin hacerlo, los tres pasos de la cofradía volvieran a realizar su desfile procesional por las calles de Antequera, iniciándose así otra etapa de esplendor en la Cofradía que perdura hasta nuestros días.

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