EL DIARIO COFRADE

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Algámitas vive con fervor la fiesta de su Patrón: el Dulce Nombre de Jesús

Sevilla, a 14 de enero de 2026

Algámitas se dispone a celebrar, del 15 al 18 de enero de 2026, sus fiestas patronales en honor al Dulce Nombre de Jesús, una advocación que no solo preside el calendario festivo del municipio, sino que constituye uno de los pilares fundamentales de su identidad religiosa. Más allá de la vertiente lúdica que acompaña a toda fiesta patronal, estos días suponen para el pueblo un tiempo de renovación espiritual y de manifestación pública de la fe.

La devoción al Dulce Nombre de Jesús hunde sus raíces en la propia historia de Algámitas como municipio. Desde su configuración como villa, el Nombre Santísimo de Jesús quedó vinculado a la vida religiosa y social del pueblo, convirtiéndose en símbolo de protección, esperanza y pertenencia. Esta advocación, centrada en el Niño Jesús, ha sido durante generaciones referencia espiritual para los algamiteños, especialmente en los momentos de dificultad y de celebración.

El templo parroquial del Dulce Nombre de Jesús, situado en el corazón del municipio, es el epicentro desde el que se articula esta devoción. En él se custodia la imagen del Patrón. Durante las fiestas patronales, este espacio sagrado cobra una dimensión especial, acogiendo a fieles que regresan al pueblo para reencontrarse con su Patrón.

El domingo 18 de enero, jornada central de las celebraciones, se vivirá con especial solemnidad. La Santa Misa en honor al Dulce Nombre de Jesús reunirá a la comunidad parroquial en torno al altar, en un acto de acción de gracias y de súplica colectiva. Tras la Eucaristía, tendrá lugar la procesión solemne, en la que la imagen del Patrón recorrerá las calles de Algámitas acompañada por la Banda de Música local, llevando el Nombre de Jesús a cada rincón del pueblo.

Este culto externo constituye uno de los momentos más emotivos de las fiestas. No se trata únicamente de un recorrido procesional, sino de una verdadera confesión pública de fe, donde el pueblo acompaña a su Patrón con respeto, recogimiento y devoción, renovando un vínculo espiritual que se transmite de generación en generación.