Huelva, a 24 de enero de 2026
Este sábado, en pleno fin de semana marcado por el dolor y la oración, la imagen de la Virgen del Rocío luce un discreto crespón negro como símbolo de respeto y duelo por las víctimas del trágico accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba). El gesto, decidido por la Hermandad Matriz de Almonte, se produce en un momento especialmente sensible, coincide con la celebración de las Misas Anuales de varias hermandades filiales, entre ellas la de Gibraleón.
La tragedia, que ha conmocionado a toda Andalucía, ha encontrado en la devoción rociera un espacio de recogimiento y oración. Desde el Santuario, la Blanca Paloma se presenta este fin de semana con un signo visible de luto, acompañando el sufrimiento de las familias, los heridos y los profesionales que han intervenido en las labores de rescate y atención.
La Hermandad Matriz ha anunciado que en fechas próximas se celebrará una Misa en sufragio por las almas de los fallecidos, cuya convocatoria será comunicada públicamente. Mientras tanto, el crespón negro permanecerá en la imagen como expresión de solidaridad y consuelo, en un fin de semana en el que la fe se convierte en refugio ante la pérdida.
El gesto ha sido ampliamente compartido por devotos y hermandades, que han agradecido la sensibilidad de la corporación almonteña. En medio de los cultos previstos, el Santuario se convierte así en un lugar de oración compartida, donde el dolor de Adamuz se hace también Rocío.
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