Sevilla, a 11 de enero de 2026
La Hermandad de la Macarena ha convertido su último anuario, Esperanza Nuestra, en algo más que una publicación interna: lo ha transformado en un testimonio visual de uno de los episodios más intensos y debatidos de su historia reciente. El volumen, ya disponible para los hermanos en la Casa Hermandad, reúne un conjunto de imágenes inéditas que permiten recorrer, casi paso a paso, la restauración acometida por Pedro Manzano, el conservador al que la corporación confió la tarea de devolver a la Virgen su fisonomía tradicional tras meses de controversia y expectación. Las fotografías no se limitan a mostrar un proceso técnico; funcionan como una narración silenciosa que explica mejor que cualquier comunicado la delicadeza, la prudencia y la responsabilidad con la que se abordó una intervención que había sido reclamada por la mayoría de los hermanos en un cabildo extraordinario celebrado en el verano de 2025, en el que la restauración fue aprobada por una amplia mayoría tras un debate intenso y multitudinarioRtve.
El anuario recoge, además, el contexto emocional que rodeó a la imagen durante aquellos meses. La hermandad venía de una intervención previa, realizada a mediados de 2025, que había alterado de forma notable la expresión de la Virgen, especialmente en la policromía y en el tratamiento de las pestañas, generando un profundo malestar entre los devotos y un clima de inquietud que desembocó en la decisión de emprender una restauración integral. Manzano asumió el encargo con la serenidad que él mismo reivindicó al anunciar la finalización de los trabajos: un proceso desarrollado con respeto absoluto a la historia de la talla y con la intención de recuperar la dignidad estética que la hermandad consideraba irrenunciablelavozdelsur.es. Las imágenes incluidas en Esperanza Nuestra muestran desde los primeros análisis hasta los momentos finales de la intervención, revelando detalles que habitualmente permanecen ocultos para los fieles y que ahora se convierten en parte de la memoria colectiva de la corporación.
La publicación incorpora también una fotografía de la Virgen cubierta con mantilla, realizada por Emilio Sáenz, que se ha convertido en la portada del anuario y que simboliza el regreso de la imagen a su apariencia habitual tras la restauración. Esa elección no es casual: la hermandad ha querido que la primera impresión del lector sea la de una Esperanza Macarena reconocible, serena y fiel a su identidad histórica. El anuario, por tanto, no solo informa; también repara, reconcilia y devuelve a los hermanos una imagen que sienten como parte esencial de su vida espiritual.
En conjunto, la obra funciona como un puente entre la tensión vivida y la calma recuperada. La hermandad ha optado por la transparencia, ofreciendo a sus miembros un relato visual que permite comprender la magnitud del trabajo realizado y la importancia de haber actuado con rigor científico y sensibilidad artística. Esperanza Nuestra se convierte así en un documento imprescindible para entender cómo una corporación centenaria afronta un desafío patrimonial de esta envergadura: con debate, con responsabilidad y, finalmente, con la convicción de que la Esperanza —la suya— siempre vuelve a ocupar su lugar.
Más historias
Fernando Gallardo Humanes, designado cartelista de las Glorias de Arahal 2026
𝐁𝐫𝐞𝐧𝐞𝐬 𝐯𝐢𝐛𝐫𝐚𝐫𝐚́ 𝐜𝐨𝐧 𝐞𝐥 𝐜𝐨𝐧𝐜𝐢𝐞𝐫𝐭𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐚𝐬 𝐁𝐚𝐧𝐝𝐚𝐬 𝐝𝐞𝐥 𝐑𝐨𝐬𝐚𝐫𝐢𝐨 𝐝𝐞 𝐂𝐚́𝐝𝐢𝐳 𝐲 𝐝𝐞𝐥 𝐆𝐫𝐚𝐧 𝐏𝐨𝐝𝐞𝐫 𝐝𝐞 𝐆𝐫𝐚𝐧𝐚𝐝𝐚
El Cristo de Burgos evita Orfila y accederá al Duque por San Juan de la Palma en 2026