Sevilla, a 9 de marzo de 2026
Tras la finalización del solemne septenario celebrado en el convento de Santa Isabel, la Hermandad de la Hiniesta ha confirmado oficialmente la fecha de su esperado traslado hacia la iglesia de Santa Marina, un movimiento obligado por las obras que se acometen en la parroquia de San Julián, su sede canónica. La corporación ha anunciado que el traslado tendrá lugar el sábado 14 de marzo a las 21:30 horas, siguiendo un itinerario breve pero cargado de simbolismo: plaza de Santa Isabel, Siete Dolores de Nuestra Señora, San Marcos, San Luis y plaza del Señor de la Resurrección.
Este desplazamiento coincidirá en la misma jornada con el viacrucis de la Virgen del Amor, titular de la Hermandad de la Resurrección, aunque la Hiniesta iniciará su recorrido varias horas antes, evitando así cualquier interferencia entre ambos cultos. La convivencia de actos penitenciales en este enclave del casco histórico subraya la intensa vida cofrade que caracteriza a Sevilla en los días previos a la Semana Santa.
El traslado del día 14 será el segundo movimiento relevante que la hermandad realiza en pocas semanas. El pasado 26 de febrero, y ante el cierre decretado de San Julián por el deterioro estructural del templo, las imágenes titulares —el Cristo de la Buena Muerte, la Virgen de la Hiniesta Dolorosa y la Hiniesta Gloriosa— fueron conducidas en un sencillo cortejo hasta el convento de Santa Isabel, donde se celebraría el septenario. La Virgen del Rosario de San Julián abrió aquel traslado, aguardando en la plaza de Santa Isabel la llegada de las imágenes de la Hiniesta, en una estampa que quedó grabada como uno de los momentos más emotivos de esta Cuaresma.
Una vez en Santa Isabel, la hermandad configuró un altar de septenario de notable belleza bajo el monumental retablo mayor del templo conventual. A ambos lados de la Virgen de la Hiniesta se situaron el Cristo de la Buena Muerte y la Hiniesta Gloriosa, componiendo una imagen de gran fuerza devocional que ha sido ampliamente destacada por los fieles y por los medios especializados. Este enclave provisional ha permitido a la corporación mantener con normalidad sus cultos cuaresmales mientras avanza la planificación de su traslado definitivo.
La llegada a Santa Marina supone un nuevo capítulo en esta etapa transitoria. Según ha confirmado la hermandad, la cofradía realizará su estación de penitencia del Domingo de Ramos desde este templo, lo que implicará ajustes en horarios e itinerarios, tal como ya han adelantado diversos medios locales . Aunque la distancia entre San Julián y Santa Marina es mínima, el cambio de sede afecta de manera significativa a la organización de la jornada, obligando a la corporación a adaptar su salida y recorrido para integrarse correctamente en la carrera oficial.
Con este traslado del 14 de marzo, la Hermandad de la Hiniesta continúa afrontando con serenidad y responsabilidad una Cuaresma marcada por los cambios y la provisionalidad. Sin embargo, la respuesta de los hermanos y devotos, así como la cuidada celebración del septenario, evidencian que la corporación mantiene intacta su identidad y su compromiso espiritual, incluso en medio de las dificultades. La llegada a Santa Marina abrirá una nueva etapa que, aunque temporal, ya se perfila como una de las más singulares en la historia reciente de la hermandad.
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