EL DIARIO COFRADE

Grupo Empresarial Brand Leader Comunicacion CIF B90418948 Director General Javier Serrato Marca Registrada calle Antonio Machado local 5a 41927 Mairena del Alajarafe tlfno 600 844 934

Presentado el cartel de la Semana Santa de Vélez-Málaga 2026

La obra, una caja en la Israel Cornejo ha querido representar un Sepulcro, atesora la imagen de Cristo en alto relieve junto a una gran cantidad de simbología cofrade veleña, además de penitentes de varias cofradías pintados al igual que algunos de los monumentos más representativos de la ciudad.

Málaga, a 19 de enero de 2026

Vélez-Málaga abre las puertas de su Semana Santa con una joya de Israel Cornejo, quien fue presentado por Rafael Díaz Serralvo, con quien comparte horas de inspiración y trabajo en su taller, quien también fue el encargado de describir la obra tal y como transcribimos:

DESCRIPCIÓN DEL CARTEL

Nos presenta Israel, una caja, concebida a modo de sepulcro con una carga de significado destinada a custodiar la joya más preciada de esta cofradía, ese cristo que Sánchez Mesa nos regalase, y que une y concentra, la devoción y la historia de sus hermanos.

En primer Lugar, encontramos sus puertas, las que ocupan toda la parte central, como protagonista, el escudo de la Agrupación de Cofradías, dispuesto con sobre un fondo adamascado, que realza los colores corporativos, con el dorado de la cruz y la corona.

Una vez abiertas, encontramos fiel a su estilo, y defendiendo su trabajo, al cristo en alto relieve, modelado en barro cocido y policromado al óleo, recogido en un joyero sagrado, donde las flores primaverales de la pasión, hacen de mortaja envolviendo y cobijando al señor con delicadeza.

Se convierte así, a Vélez-Málaga, en testigo de la muerte redentora, de tantos, que ya, bajo la mirada atenta de nuestros titulares, gozan del descanso eterno.

El Cristo Yacente duerme en paz, dispuesto sobre un fondo trabajado con pinturas al óleo y veladuras, presidido por el Vélez eterno, apenas esbozado entre sombras y tinieblas, que acentúan el recogimiento. Se encuentran unos penitentes, velando el sueño eterno del señor. Su cabeza, reposa sobre la Cruz del Cordero, u gesto, cargado, de profundo simbolismo.

Este detalle, tiene una de las lecturas más emotivas de este cartel, pues nos lleva a una la historia, familiar de Israel: su bisabuelo paterno, junto a sus cuatro hijos, emprendieron la reconstrucción de este edificio tras la contienda civil, movido por una promesa.

Este, juró, que si sus hijos, mandados al frente, volvían a salvo, dedicarían sus esfuerzos a devolverle la vida a este edificio, en una de las entradas por donde el Rey Fernando el católico trajese a Vélez-Málaga, la palabra de Dios.

No solo cumplieron la promesa, si no, que esta familia, se encargó de su cuidado, hasta bien entrada la década de los 90.

La imagen del cristo, se dispone en un tondo, rematado por un marco dorado y tallado en un taller de los años 50, y adquirido en un anticuario. Este, no solo delimita la obra, si no que también, funciona como soporte de un conjunto de alto relieve, que enmarca la pintura.

Bajo la imagen del cristo, encontramos una guirnalda de flores, creando una especie de nicho, que recuerda a los de nuestro cementerio, al que el autor, ha querido conseguir un sentido personal, dedicado a modo de homenaje a las hermandades y cofradías, que un día confiaron en él y que hoy, con las gubias descansando por un momento, les agradece humildemente.

Desde la disposición de las flores, en la que se estudia un minucioso cuidado, en la integración de elementos, que junto a las ellas, crean un diálogo armonioso entre la sensibilidad y trayectoria del artista, y nuestras cofradías.

Como primer elemento, podemos ver a la palma, modelada en barro cocido y dorada en oro fino, que hace de peana a la cruz del cordero. Característica esencial del Domingo de Ramos, aquí, vemos la imagen que abre y da sentido a uno de los días más importantes para un cofrade.

El Señor de la Pollinica, el Cristo de la alegría y del comienzo, que bajo la firma de Israel, abre cada año, bendiciendo las calles donde paso a paso, cristo en Vélez, acabará, muerto en la cruz.

Bajo ella, un clavel blanco, que Israel siempre interpretó su forma como las vueltas de un encaje, que nos invita, a ver a su madre, la virgen, que su maestro Juan ventura, tallase, para ser el Rocío y la Madre de los Pollinicos.

La Cofradia del Cristo del Mar, hermandad que ha confiado en Israel, infinidad de trabajos, destacando la María Magdalena que acompaña el misterio, la vemos en el clavel rojo.

Los lirios morados, la flor más oscura, como oscuro es el manto de la virgen de las Angustias, a la que Israel, profesa una especial devoción y a la que además, lleva más de 20 años siendo su vestidor.

En la parte central, encontramos el corazón, atravesado por los siete puñales, corazón que marcó para siempre, el inicio, de la trayectoria de Israel, con su Virgen del Mayor Dolor.

La rosa roja, símbolo de la virgen de la Piedad, imagen de gran belleza, que siempre ha acompañado a Israel, unida además, por el nombre, que la virgen y su madre, comparten.

Al Cristo de los Vigías, lo vemos en las tres calas blancas, que históricamente florecen cada viernes santo, a sus pies.

Rematando el otro extremo, vemos colocada, una caña tallada a mano, y policromada. Misma que el señor del Ecce-Homo porta como cetro.

Las granadas, conjunto en el que el artista, ha querido, rendir homenaje a las hermandades para las que ha trabajado en esta ciudad a la que tanto nos une, de ellas, mana la sangre como expresión viva de la pasión de cristo.

Acompañando todo el conjunto, vemos muchas flores de jazmín, dispuestos con la misma delicadeza y sensibilidad que tiene la Virgen del Amor, que Israel talló, para ser eternamente, la madre del Ecce-Homo.

Por último, entre el verdor, aparecen, tímidamente cinco lágrimas colocadas, en alusión al mismo número de lágrimas que lloran Mayor Dolor y Amor, sus dos dolorosas talladas para nuestras cofradías.

Que son también las que en su rostro tiene la virgen de las Angustias y se posan sobre las flores como el Rocío de la mañana.

Y que como espera contenida, brotan, llorando el sueño de ese valle de lágrimas, que acabará, con la orfandad, del santo sepulcro.

A toda esta obra de arte, le enmarca, en las paredes de la caja, una leyenda que reza en latín, Cristo, fue obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

(Filipenses 2.8)

EXPLICACION PUERTAS

Ya separándonos un poco del elemento principal, nos desplazamos y encontramos que en ambas puertas, se dispone una serie de penitentes, que velan el cuerpo yacente de cristo, creando una escena de recogimiento y oración.

En la derecha, podemos contemplar en primer plano, a dos penitentes que representan la austeridad y la sencillez franciscana, pertenecientes a las cofradías de Soledad y Estudiantes.

Uno de ellos, porta un cirio, mientras reza el santo rosario, y el otro, entregado a la oración sostiene la luna apocalíptica, símbolo, de esta cofradía del Sábado Santo.

En un plano más profundo, se distinguen, penitentes de distintas cofradías y hermandades: Rocío, Piedad, Caridad, Magdalena, Humildad o Rico.

Toda esta escena, queda culminada, por la cruz de los espejos, orgullo y seña de identidad de la Virgen de las Angustias, y del Arte Sacro de Vélez-Málaga.

Desplazándonos a la otra puerta, podemos contemplar a un penitente coronado, de la virgen del Amor que, junto a otro de la Virgen de las Angustias, sujetan ramas de olivo, viendo en esta escena, al cristo que Reza en Vélez-Málaga, cada Miércoles Santo.

Ambos presentan tres Hermandades que anuncian la Gloria, profundamente queridas en Vélez-Málaga y Torre del Mar.

La Virgen de la Cabeza, que recibe y vela a nuestros difuntos en el cementerio. La Virgen del Carmen, que les ayuda a cruzar el mar, igual que Caronte pasaba el río Estigia, ahora es ella, la que nos ayuda, a cruzar a la otra orilla. Y para abrirnos las puertas de la Gloria, la Virgen de los Remedios, Reina y Madre de la Comarca.

Vemos penitentes vestidos de azul y rojo, Vigías y Desamparados, que al cruzarse, dan paso, a la cruz trinitaria, que Medinaceli, lleva en su pecho.

Culmina la composición la cruz sencilla de San José, parroquia a la que Israel se encuentra profundamente vinculado, pues bajo su firma, reciben culto, el Señor de la Pollinica y su misterio, la Virgen del Amor, y el bendito patriarca San José, titular de la parroquia.

Para finalizar, observamos cómo el día y la noche quedan simbólicamente representados en el penitente de la Soledad, con la media luna apocalíptica y el sol eclipsado, que asoma tras la cruz de San José.